domingo, 29 de agosto de 2010

Rompiendo las olas, Jess GR


En la vida nos enfrentamos a diversas situaciones no del todo afortunadas, para algunos mucho más desafortunadas que otras, y querámoslo o no, las manejamos como creemos poder hacerlo.

Me relaciono un poco con la película porque me ha pasado que le damos demasiada importancia a un evento, hasta que tenemos que enfrentarnos con algo más grave, y es entonces que nos damos cuenta que lo pasado era una exageración. Para Bess es el fin del mundo cuando su esposo se tiene que ir 10 días a trabajar, y cuando se entera del accidente que sufrió, se ve enfrentada a un problema mucho más grande, lo que la hace darse cuenta de lo que es un problema en realidad. La relación que llevan Bess y su esposo se rige por las situaciones inesperadas. Son una pareja enamorada, y ambos actúan en beneficio del otro, sin pensar en uno mismo. Cada uno de acuerdo a la mentalidad con la que crecó. La vida de Bess se basaba en el bien y giraba en torno a Dios.

Creció sin romper las reglas, siempre queriendo complacer a su madre y a la iglesia. Un ejemplo es que nunca había tenido relaciones hasta el momento en el que se casó. Y él intenta de alguna manera sacar a Bess de esa burbuja, fomentándole estar con otros hombres para que lograra despegarse de él, ya que él se sentía como una carga para ella. Cuando estamos enamorados es así. Por lo general uno sólo piensa en el otro, y en éste caso, él creyó que estaba haciendo algo por Bess, y ella le hacía caso por complacer a su esposo, sin embargo, justamente ésto fue lo que llevó a tragedias aún más grandes. Creo que situaciones como éstas sólo se pueden ver objetivamente desde afuera, porque cuando cedes de tal manera por alguien más por "amor" crees tener la razón. Relaciones como ésta existen, en diferentes contextos y otras situaciones, claro; y todo lo que hacen es libre de egoísmo, si se puede decir así. Creo que yo no soy una persona egoísta, especialmente en eso de las relaciones. Aunque he aprendido, para bien o para mal guardar un poco para mí. Soy una persona sumamente confiada, cosa que últimamente me ha resultado contraproducente. Pero aún así creo que difícilmente podría dejar de serlo. Soy impulsiva y cuando decido entarle a algo, voy con todo. A lo inseguro, pero así me gusta, creo que es parte de lo bonito.

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