Festen, Festen... Apenas terminé de ver la película y sigo pensando una forma coherente de ordenar todas las ideas que tengo. Gran película a mi parecer. Grandes tomas, pero simpleza visual; claros objetivos del Dogma 95, que logran remarcar este sentido de realidad que se pretende mostrar. Eso sin mencionar la manera tan bien lograda de llevar el rumbo de la historia.
Una de las reglas de este manifiesto que más llamó mi atención, es la que establece que no se pueden dar indicios de tiempo ni espacio; esto es, que la trama sucede aquí y ahora. Podría ser precisamente en cualquier lugar del mundo, y pasar en cualquier momento histórico. Personalmente me parece que este tipo de historias suceden en la realidad más de lo que creemos.
Aunque en realidad, ¿qué tan graves son? O, ¿graves para quién? Actualmente, en la sociedad machista, racista y teocrática en que vivimos, me parece que es considerado un pecado. Pero eso me lleva más atrás en la historia, a los tiempos del antiguo testamento, según la mismísima Biblia, en donde Noé (sí, el mismo del arca y los animalitos que nos enseñaban en primaria), comete incesto con sus hijas, con el pretexto de ser necesario para la reproducción. Eso, por mencionar un solo caso. Entonces, ¿en qué momento se decide desafiar la "palabra de Dios" y se opta por empezar a condenarlo? Y no es que me ponga a favor del incesto, tengo entendido que crea malformaciones genéticas y demás cosas horribles, sino que trato de cuestionar la rotunda negación social que se le da en estos tiempos.
A manera de análisis, el tema de los avisos en la mesa me parece un protocolo más en el que las familias están obligadas a vivir, así como el de hacer parecer que no pasó nada después de escuchar noticias incómodas. Sin embargo, eso es lo que le gusta al jefe de la manada, y se le debe obedecer sin importar la imagen que le esté proyectando a sus hijos, mismos que tomaron conductas claramente influenciadas por él.
En este caso, es el suicidio de la hija la consecuencia de los actos del padre, mostrando que este tipo de cosas nunca salen del inconsciente. Aunque ese tipo de reacción depende en gran parte de un factor social temporal. Por ejemplo, los suicidios que se dan cada año por personas que descubren que su pareja le es infiel, ocurren porque socialmente la infidelidad es mal vista. Pero, ¿qué pasaba en otros tiempos, o incluso en éstos, pero en otras partes del mundo? Sencillamente la palabra “infidelidad” no existe.
Así que, lo que planteo aquí es la posibilidad de un mundo donde cosas aceptables se convirtieran en prohibidas y viceversa. Suena desagradable de imaginar por las pautas que tenemos ya establecidas, pero hay que recordar que estamos viviendo las reglas de vida de unas mentes que las decidieron por nosotros. ¿Debemos entonces seguir todas estas normas sin cuestionarlas?
Paz.
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