Igual disfruté la adaptación de Brook, creo que hace mucha justicia a la novela de Golding (por cierto, me acordé de las portadas de Uzyel jajaja), que de hecho es una de mis favoritas. La leí por primera vez cuando estaba en secundaria, y recuerdo que me impactó muchísimo, sobretodo la parte del final, cuando parece que todo va a terminar en caos y destrucción, o cuando Ralph asesina a Piggy; recuerdo claramente haberme preguntado "¿pero qué rayos debe sentirse matar a alguien así?". No sé, era muy joven para ver las implicaciones simbólicas y culturales que eso tenía, pero sí fue un momento muy impactante, y lo cierto es que lo sigue siendo.
La infancia, se dice, es un invento del siglo XX. Se supone que es una etapa en que uno es inocente y puro y frágil y bienintencionado. Pero también los niños pueden ser muy crueles, ¿cuántas veces no oímos hablar de los traumas de la primaria? Por ejemplo, las burlas, los más jóvenes suelen tener un talento especial para insultarse mutuamente, insultos que suelen ser proporcionalmente hirientes a la cantidad de verdad contenidos en ellos. Siempre depende del ambiente en que un niño se esté desarollando el cuánto encaje en nuestra noción cultural de lo que es 'un tierno infante', y mientras más dura sea la situación, más debe un pequeño 'madurar' y hacerse responsable.
Creo que esa es una de las principales diferencias entre un niño y un adulto, la responsabilidad que tiene que asumir sobre su propia vida, el qué tanto control puede ejercer sobre su propio destino. Y más que eso, consideramos que una persona es madura en tanto que usa 'provechosamente' esa responsabilidad o qué tan 'moralmente correcta' es la manera en que hace frente a ese albedrío.
El problema que plantea Golding es la, llamémosla, inmadurez de estos niños que de pronto se encuentran liberados del sistema moral que solía regirlos y que tienen que superar si pretenden sobrevivir. Pero pareciera que el orden y el respeto mutuo sólo son nociones culturales, que no se darían de modo natural en una comunidad humana si no fueran impuestos por una autoridad. Lo cierto es que si alguien vive en algún modo de opresión, cuando la fuerza opresora flaquea, lo más natural es la rebelión. No sé qué tanto influye en los niños de El señor de las moscas el de pronto perder toda legislación y sentir el poder de dominar la situación, y también, el stress que eso acarrea. Pero por mejor planteada que esté la narrativa, no creo que sea la naturaleza humana el pasar por encima de los demás para conseguir el propio bienestar.
No esperen, acabo de releer esa frase y me acordé de lo que pasa cada mañana cuando toma uno el Periférico para tratar de llegar a dónde sea, y cómo todo el mundo quiere pasar primero y lanza literalmente su auto sobre los demás, con tal de ganar tiempo. Sí, tal vez sí esté en nosotros un instinto agresivo inicial, muy a pesar de nuestra condición gregaria. Creo que es en el momento en que uno entra a un momento de comfort, de seguridad y certidumbre, cuando puede empezar uno a desarrollar simpatía hacia los demás.
Y cuando eres niño, 'el mundo allá fuera' es una jungla, una isla desierta, que acecha tu existencia para devorarte y contra la que no tienes defensa ni plan de escape. Tal vez sea ése el sentimiento que Golding quiso dejarnos, esa comezón que sentimos cuando, asustados, no podemos entrar a una habitación oscura, no sin antes prender la luz. Metafóricamente hablando, eso también puede entenderse como lo que es crecer.
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