martes, 16 de noviembre de 2010

Me asomé al rincón, en la pequeña cobacha del sexo... ohhh las oscuridades y los rincones del amor con gritos orgásmicos, ohhh mi dios y las primeras fogozas veces... Y de esa pasión colorida todo comienza a desvanescerse sin mesura. Caída en picada...la vuelta a la moneda en un tiro al aire. Oh el amor... de persona a amuleto, de amuleto a objeto y de objeto a cadaver...Todo transita en sombras en este filme... todo deslavado hasta la plena decadencia, hasta patear el cadaver de su amada.
La suerte como guía en este filme y la suerte del hombre, y el olvido... como diría el grupo Límite con la señora Alicia Villarreal -tropecé de nuevo y con la misma piedra-que quizás no aplique tanto pero el aprendíz triunfa a costa de su maestro y a su vez hereda su tragedia.
Los apostadores y el juego... yo he sentido esas sensaciones de ganar, de temblar al sentir el juego mas alto, de sudar un poco . Por suerte un buen ron siempre deja atolondrado al cuerpo y me deja debilitar al gran entusiasmo que el juego provoca.
Fuera de eso no tengo mucho que comentar, creo que fue una película algo triste,y termina en un ciclo donde la hija volverá quizás a convertirse en otro amuleto... prefiero silenciar a los gallos que perturbaban mi concentración una y otra vez

No hay comentarios:

Publicar un comentario