lunes, 8 de noviembre de 2010

estrellas y planetas tropicales, los satélites ardientes, oh santo Géminis, porque nos has abandonado! El viento se llevo esos tiempos. Ya nadie canta en mi auto con guitarra recitando -todas hieren parejo, nomás que unas cicatrizan y otras no-... esos juegos de palabra, intervenciones de frases juguetonas que le dan un tono mas interesante al lenguaje...justo hoy venía escuchando un cuento de Julio Cortázar- el torito- y vos decís pibe... y con que bronca entiendo te juro, sin embargo que esplendor puede tener el lenguaje cuando se diversifica, cuando se malabarea con él y esos caifanes son partícipes de estas suertes, y dale con la suerte, echame un volado que yo ya nací. Siempre a vivir la vida loca... ohh mi dios pero que atrevimiento, haciendo sus intervenciones a la Diana, cuerpo desnudo de piedra, necesitaba ser abrigado... Paseandose en la noche, acarician a la muerte y yo me persigno y ellos ríen escandalosamente, en una noche que va pisoteando al sol hasta alcanzarlo. Cuanta ciudad podemos alcanzar en una noche así??? Oh Palomilla, alma desbocada cual caballo de carrusel, intentaba volar a la aventura con los caifanes mientras su ancla chicofresa le susurraba en inglés, cual mala consciencia pero igual la verá volar... Buena película con ladrillos de palabras que construyen su picardía, que si nó la palabra es gancho, dime calentura, que ya llego tu mejoral, que si nó....
Y creo que el tema de la clase fue la discriminación... Holly Jesus justo el tema que me tocaba... se me barrió... es tan significativo?? tan evidente este hecho?? no lo sé, si se dividen los grupos, pero solo al final colapsa, supongo. Pero he visto cientos de veces esa misma escena desde que Televisa llevo a mí a María la del Barrio...o Amarte Duele, apoco no?
Recuerdo una vez, hace unos años que fui a Verachas iba solo y me estaba quedando en un hotelillo pero siempre comía con un señor... pienso en ti Pepito Portilla. En fin, creo que estaban unos dones ayudandole a construir una casa con palmas y la señora Portilla llamó a comer,si no mal recuerdo era arroz y carne y tortillas entonces todos empezaron a comer con las tortillas y a mi fue al único al que le llevaron un tenedor y los dones se burlaron un poco de mí... me recordó algo a la discución del final- de que aprendimos a malcomer con las manoplas- me diría el Gato. Creo que así sucede a veces, pequeños detalles de una u otra forma que nos dejan ver como a veces el desprecio al otro no caduca (malditos nacos- pinches freskis) en un disparo que va para todas direcciones...etiquetas por todos lados... ni hablar, el que esté libre de pecado....

No hay comentarios:

Publicar un comentario